Hay muchos perfiles de especialistas en el fútbol. Los hay eléctricos para desbordar en banda, los hay rematadores para marcar ese gol que se resiste, los hay pacientes, los hay poderosos en el juego aéreo,… La verdad es que la lista podría seguir con muchas más cualidades, pero ahora sólo nos queremos centrar en una. Vamos a hablar de esos jugadores que destacan sin el balón en los pies porque su arte está en robárselo al rival. La llamada “escoba” del equipo. Los auténticos ladrones de esta Liga Santander.
Para entender esta estadística correctamente es importante puntualizar que el dato ofrecido es el porcentaje de robos realizados por cada jugador respecto del total de robos de su equipo. Es decir, esta estadística no tiene por qué coincidir con una lista donde aparezcan ordenados los jugadores que más robos realizan. Aquí lo importante es ver el impacto que tiene cada jugador en el total de robos de su equipo, entendiendo por tanto que a mayor porcentaje, más importancia tiene ese jugador en esta faceta defensiva en su equipo.
Una vez realizada la precisión y mostrada la tabla, aquel que lea en esta ocasión el título del artículo con ideas preconcebidas sobre quién será el jugador que más balones roba puede comprobar que tiene razón. Porque muchos pensamos en este tipo de especialistas y nos viene un nombre a la cabeza. Y aunque no siempre ocurre, en este caso Carlos Henrique Casemiro (21,67%) es tanto intuitiva como estadísticamente el primero de la lista. Un hecho que ensalza todavía más su labor en el equipo de Zidane y que explica en gran medida por qué siempre le termina alineando cuando está disponible. El brasileño roba más de 1 de cada 5 balones de todos los que roba el Real Madrid, por lo que su ausencia tendría un impacto directo en el desempeño defensivo del conjunto blanco.
A muy poca distancia le sigue otro mediocentro, aunque con una cabeza más fría. Asier Illarramendi (20,56%) ocupa el segundo puesto de esta lista y lo hace para desmentir ese mito de que los ladrones no pueden tener buen toque de pelota. Si bien el sistema de la Real Sociedad y su juego le colocan en una gran posición para sumar robos, aparecer el segundo en esta lista no puede explicarse sólo por ese hecho y debemos de otorgarle el mérito que le corresponde al de Mutriku. Si su año está siendo sensacional, es por datos como éste.
En tercer lugar aparece un nombre que desde luego no entraría en las quinielas para protagonizar este tipo de listas. Rubén Vezo (20,52%), el central cedido esta temporada al Granada CF, parece no estar desempeñándose mal en este arte y ser un plus defensivo para un equipo que no tiene demasiados. Pero decimos parece porque hasta a nosotros nos está costando descifrar el significado exacto de esta cifra, por lo que os animamos a todos a que compartáis con nosotros vuestra explicación para el “Caso Vezo”. Porque una cifra así debería, por lo menos, haberle hecho destacar más en un equipo donde no hay demasiado brillo futbolístico. Y no creemos que así haya sido.
Víctor Sánchez (19,88%), Pedro Mosquera (19,52%), el cada vez más completo Marcos Llorente (19%), Martín Petros (18,59%),… Hay grandes individualidades en los primeros puestos de esta lista. En algunas ocasiones el hecho de que un solo jugador concentre tantos de los robos del equipo no tienen por qué ser sólo una buena noticia individual, sino más bien un síntoma de que el resto no está sumando todo lo que debería en esta faceta. Pero desde luego, sí es innegable que como individualidades son dignas de elogiar. Y hay otros hechos curiosos en esta listas también dignos de mención.
Llama la atención cuando hay varios jugadores de un mismo equipo en los puestos altos de listas así, ya que este hecho puede acentuar la dependencia de dichos equipos sobre estos jugadores. Así ocurre en varios casos, como Víctor Sánchez y Javi López (36,24%) en el Espanyol, Asier Illarramendi y David Zurutuza (37,21%) en la Real Sociedad, o el todavía más llamativo caso de Diego Rico, Rubén Pérez y Unai Bustinza (50,82%) en el Leganés CF, donde entre tres jugadores concentran más de la mitad de los robos de todo el equipo.
Y al igual que hay que destacar las presencias, también son llamativas las ausencias. No nos referimos tanto al hecho de que no aparezcan nombres como Gerard Piqué, Toni Kroos o Steven N’Zonzi. Hablamos de la poca presencia de alguno de los equipos de La Liga. Así, equipos con sistemas defensivos sólidos como el Villarreal, y otros más orientados a la presión alta como el Celta de Vigo, la UD Las Palmas o el FC Barcelona parecen distribuir de forma más equitativa los robos entre sus jugadores. Probablemente, este hecho se explique por el número de zonas activadas para presionar y robar el balón. Es decir, hablando de los dos extremos, el Villarreal involucra a muchas piezas en la fase defensiva dentro de su propio campo para cimentar esa solidez, y los otros tres equipos ejercen presión en muchas zonas diferentes del campo, por lo que también involucran a muchos jugadores de una forma diferente. Pero ésta es sólo mi interpretación.
Como en los anteriores artículos de esta serie, este análisis nos enseña que podemos estar percibiendo la realidad con muy diferentes visiones, pero que siempre es útil cotejar esas opiniones con lo que reflejan los datos objetivos. De ese cotejo que cada uno realicemos saldrán nuestras propias conclusiones, como las que aquí he expuesto en mi caso, y después siempre merece la pena debatir, poner en común y enriquecernos mutuamente. Sólo así conseguiremos acercarnos todo lo posible a la auténtica realidad.
Artículo publicado en garrinchamagazine.com

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