sábado, 6 de septiembre de 2014

Las dos caras del mercado

Con este fichaje, todo el país se hizo del Real Madrid.

Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, al presentar a James Rodríguez


El mercado de fichajes 2014/15 ha echado el cierre hasta navidades, y no ha dejado indiferente a nadie. Fichajes, cesiones, y otras mil historias se han dado cita estos días, que voy a intentar resumir en unas líneas junto con la impresión que me ha dejado.

Cuando intentamos analizar el mercado de fichajes, paradójicamente, no podemos hacerlo exclusivamente desde el punto de vista futbolístico. Aunque pensemos que los clubes siempre tienen en cuenta lo mejor para sus plantillas a la hora de fichar, cada año me convence de que eso es más bien una utopía. Por ello distingo los movimientos intra fútbol de los extra fútbol.

Hablando de los primeros, este verano hemos podido ver grandes reconstrucciones como la del Rayo Vallecano –en mi opinión, el mejor en este mercado en la relación calidad/precio de sus fichajes-, con hasta 17 caras nuevas, o del Córdoba con 16. Equipos cuyos movimientos estaban motivados únicamente por lo que sus necesidades les dictaban, como el Bayern de Munich al fichar a Benatia tras la grave lesión de Javi Martínez. Jugadores que buscan continuar progresando en su carrera como Thorgan Hazard en su cambio Zulte-Monchengladbach. Y todo ello por no hablar de la expresión más pura de lo que podría ser el mercado de fichajes: el Oporto de Lopetegui.

Pero los movimientos extra fútbol también están ahí. De hecho, la impresión principal que me ha dejado este mercado es que cada vez explican un porcentaje mayor de los movimientos realizados año tras año.

El mejor ejemplo es el fichaje de James Rodríguez por el Real Madrid. Con el MP más que cubierto con Di María e Isco, el Mundial dio una oportunidad que a los ojos de Florentino no podía dejar escapar. Fichar a James era fichar a la nueva estrella del Mundial, a la revelación futbolística del 2014, a la estrella de Colombia. La publicidad, las camisetas y todo el marketing madridista abierto a un mercado nuevo como el colombiano amortizaban el fichaje por sí sólos. Seguro que si le preguntáramos a Carletto también habría escogido, sin dudar, forzar la marcha de su mejor jugador la pasada temporada para fichar a un jugador aún por consolidar y por encajar en su esquema. Seguro.

Y ha habido muchos más casos. Los más sonados podrían ser el del Manchester United al fichar a Falcao en el último momento cuando su verdadero problema reside en la zona defensiva y en la salida de balón por el centro, o el de Negredo fichando por el Valencia cuando el DC del 1-4-3-3 estaba muy bien cubierto con Alcácer y Rodrigo.

Tras todo esto, hay una cosa que me queda clara: el fútbol no es sólo fútbol. El fútbol es deporte, pero también es dinero. Es negocio. Es ilusión. Es pasión. Como decía Bill Shankly, el fútbol no es cosa de vida o muerte, es mucho más que eso.


Z

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