jueves, 6 de agosto de 2015

Cómo resistirse a San Sebastián

Cuando un jugador se está planteando el próximo destino de su carrera, no siempre termina donde uno espera. Muchos desechan oportunidades de crecer por ganar más dinero, algunos optan por jugar para el técnico con el que mejor se llevan, y otros, cada vez menos, rechazan el dinero para jugar por los colores que visten su corazón. Aparte, está San Sebastián. Jugadores y entrenadores que han pasado por sus calles coinciden en la calidez de la vida que un profesional puede hacer en esa mágica ciudad de la costa norte española, donde el futbolista no es un ídolo del rock & roll, sino una figura admirada y respetada. En Donosti puedes bajar a la Playa de la Concha y ver a Granero ejercitándose tranquilamente, o a Xabi Prieto degustando unas kokotxas de merluza en el centro de la ciudad con sus amigos, y ninguno tendrá a su alrededor una nube de curiosos pidiéndoles autógrafos y agobiándoles a fotos. Una oferta de bienestar, gastronomía y comodidad, a la que Moyes está decidido a añadir competitividad en Anoeta. Díficil de resistir.

El equipo que ha sido capaz de reunir la directiva txuri urdin en este mercado de verano ha sorprendido a más de uno, trayendo jugadores con una proyección estelar. Nombres como Bruma, Diego Reyes o el recién incorporado Jonathas vienen para sumarse a los Vela, Rulli o Canales, y formar un conjunto más Moyesiano que el de la pasada temporada. El técnico escocés no se caracteriza por imponer sus ideas por decreto en el club al que llega, sino por todo lo contrario. Analiza, estudia, interpreta, compara, y sólo entonces decide cómo cree él que el equipo debe jugar, y desde noviembre del año pasado ha tenido tiempo suficiente para ello. Si bien empezó algo dubitativo, tanto en juego como en resultados, el tramo final de la temporada nos dejó ver a un equipo más hecho, que se aprovechó del regreso de Carlos Vela tras su lesión. Y los movimientos han sido muy coherentes con esa idea final que manejaba la Real Sociedad.

David Moyes quiere sacar la versión más británica de su equipo. Dominar las dos áreas, ser rápidos en las transiciones, y no tener la pelota por castigo. Pero el escocés ni mucho menos quiere partidos locos, incontrolables por naturaleza, y para ello su base es una defensa sólida. Fue uno de los cambios más significativos respecto al equipo que dejó Arrasate, y con Íñigo Martínez como jefe indiscutible de la zaga, el bloque deberá ser solvente en defensa por encima de todo. El otrora sucesor de Piqué y Ramos en la absoluta parece haber venido a menos estos dos últimos años, víctima de una defensa que no podía sostener por sí solo. Sin ánimo de quitarle su parte de culpa, Íñigo se ha visto superado con frecuencia al tener que cubrir en muchas ocasiones a sus compañeros, más sencillos a la hora de defender, y ha pagado esos esfuerzos. Las sensacionales paradas de Rulli salvaban en más de una ocasión a la zaga blanquiazul, pero ahora contarán con Diego Reyes para sumar. El mexicano puede ser un complemento ideal de Íñigo, que no dudará en pedirle que sea más duro en su juego –el mayor defecto de Reyes-, pero que se aprovechará de sus 196 centímetros y su buena lectura del juego. Un evolutivo Zaldua, más los experimentados Mikel González, Raúl Navas y de la Bella pueden dar a Moyes la solidez que tanto anhela.

Pasando a la línea del centro del campo, el doble pivote que consiga consolidarse se antoja clave para el devenir txuri urdin en la temporada 2015/16. Decisivo para cualquier transición del juego, el técnico cuenta con hombres como Granero, Rubén Pardo o Zurutuza de corte más creativo, y Markel Bergara para equilibrar en defensa. Todo parece indicar que serán Pardo y Bergara los que más frecuenten esas posiciones en el once titular, pero no hay duda de que todos ellos tendrán su oportunidad y su rol a lo largo de la temporada. Precisamente, Rubén Pardo está ante una de las oportunidades de su vida. A sus 22 años, esta temporada se dan todas las circunstancias para que dé un pasito más en su juego, y asuma el timón del equipo. No tendrá el peso de tener que crear todo el juego del equipo, con Vela y Prieto por delante en ese rol, y su juego encaja con el que Moyes pretende hacer: explotar la velocidad de sus atacantes con transiciones rápidas. Por delante de él, Canales podrá seguir creciendo a la par, e intentar demostrar que aún tiene tiempo de ser ese proyecto de mediapunta que sorprendió a todos en Santander.

Y ahora agarraos, que vienen curvas. Curvas como la que dibuja Carlos Vela cuando hace su diagonal favorita desde banda derecha. Curvas como la que dibuja el balón cuando busca a Bruma en velocidad. Curvas como la que hará Jonathas al salir del fuera de juego y romper al espacio. Hablamos, por supuesto, del ataque de la Real Sociedad.

Si antes decíamos que la defensa será la base del equipo de David Moyes, su mejor complemento ofensivo es la velocidad. Velocidad de movimientos, de balón, y por supuesto, de desplazamiento. No en vano, sus dos refuerzos ofensivos han sido dos referentes de la explosividad y la verticalidad: Bruma y Jonathas. El portugués llega a Anoeta en calidad de cedido, pero un año será suficiente para demostrar sus excelentes cualidades ofensivas como la rapidez y la combinación, mientras que el ex del Elche ya es de sobra conocido por todas las defensas españolas. Habrá que ver cómo sitúa a sus hombres el escocés, pero si las lesiones le respetan, será la figura de Carlos Vela la que determinará todo el ataque. Dónde lo decida colocar Moyes es una incógnita, ya que la pasada campaña terminó pasando por ambos extremos, la mediapunta y la delantera, pero dado el fichaje de Jonathas es más que probable que vuelva a su posición favorita: el extremo derecho. Así, Bruma debería pasar a la banda izquierda, donde el Chory no se lo pondrá nada fácil, y Jonathas o Agirretxe culminarían el once en punta. Todo ello, sin olvidar a Xabi Prieto, de cuyas botas aún rezuma fútbol a raudales, pero que por la edad está destinado a seleccionar mejor los minutos que dispute.


Estiletes y todoterrenos. Tanques y jugones. La directiva ha tenido a bien dar a Moyes todo lo que necesita para que su equipo tenga argumentos de peso para competir con cualquiera esta temporada, y recuperar así el prestigio tanto del técnico como de la entidad txuri urdin. San Sebastián quiere volver a situarse en el panorama europeo, y parece estar preparada para luchar por ello. Mucho cuidado para el resto, porque en cultura y en fútbol, su oferta es difícil de resistir.

Artículo publicado en garrinchamagazine.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario