Allá por 2009, Jackson Martínez, el hombre de los mil apodos,
tenía un preacuerdo para fichar por el Ulsan Hyundai de la K-League de Corea
del Sur. El colombiano venía de salirse con Independiente Medellín en el Torneo
Finalización, y con tan solo 22 años consiguió
llevarles a alzar el título gracias a los 18 goles que le colocaron como máximo
artillero de la competición, por delante de otros conocidos como Teófilo
Gutiérrez o el todavía más joven Carlos Bacca. Hoy, en 2015, a sus 28 años,
ficha por el Atlético de Madrid.
No deja de ser sorprendente que fueran los coreanos los primeros
en darse cuenta de que ‘Cha-Cha-Cha Martínez’, como le llaman cariñosamente en
honor al baile que realizaba su padre, tenía todas las cualidades para
convertirse en un delantero completo que pudiera marcar la diferencia en su
modesta competición liguera. Por suerte para Jackson y para el mundo del
fútbol, el contrato no se confirmó por
desavenencias en algunos de los términos finales, y el ariete recaló en las
filas del Jaguares de Chiapas mexicano. El fichaje fue un gran acierto para
su carrera, como el propio Jackson diría después en una entrevista a Marca: “Sólo puedo
tener palabras de agradecimiento porque ahí crecí muchísimo como jugador y como
persona. Me trataron como si formara parte de la gente chiapaneca.”
Stoke, Liverpool y Fulham fueron algunos de los
interesados en hacerse con los servicios de ‘La Pantera’, pero finalmente, como
todos sabemos, fue el Oporto quién
lo fichó por 11 millones de euros en 2012. Seguía los pasos de su compañero de
selección Radamel Falcao, con quien ha sido imposible no compararlo a lo largo
de su carrera deportiva y a quien admira mucho. No en vano ambos comparten
dorsal, puesto y selección, pero su parecido va más allá de todo eso.
Jackson podría ser el prototipo de delantero completo moderno. De
gran complexión y ancha espalda, la mejor característica de ‘Jackshow Martínez’
es su poderío físico. Sabe ayudarse
perfectamente de brazos y cuerpo para ser la referencia de los balones largos
de su equipo, y favorecer las segundas jugadas. Característica de la que,
sin duda, hará buen uso Diego Pablo Simeone. Tiene buen trato del balón, y su
instinto de nueve está fuera de toda duda. A la hora de definir, se maneja bien
tanto con la izquierda como con la derecha, y Xabi Alonso da buena fe de su
compromiso defensivo con el equipo. Pero, al contrario que su capacidad para
desmarcarse en los centros laterales, su toma de decisiones aún tiene margen de
mejora. No son pocas las veces que la confianza ciega en su cuerpo le juega una
mala pasada y se lanza a enfrentarse a tres rivales sin muchas opciones de
salir airoso. Todos tenemos margen de mejora.
Muchos atléticos pueden ver estas características y tener un déjà
vu. Desde luego, Jackson Martínez sigue la línea de delanteros atléticos de las
últimas temporadas como Diego Costa o Mario Mandzukic, pero tiene una gran
diferencia con estos dos hombres: su cabeza. Llegar a ser el capitán del Oporto en tres años no se consigue con
gritos y malos gestos, sino a base de entrega y sacrificio. En tan poco
tiempo se ha consolidado como un ejemplo en el que fijarse para los más jóvenes
de la plantilla, que no son pocos a las órdenes de Lopetegui, y es que Jackson siempre
da el máximo por su equipo sin faltarle al respeto al rival. Ojo, sin perderle
la cara a nadie en un terreno de juego.
El mejor Atlético bajo las órdenes del Cholo es inconcebible sin
un delantero fuerte y que vaya bien de cabeza. Con Falcao, el gol se sobreentendía,
Diego Costa consiguió destrozar a todas y cada una de las defensas de la Liga
BBVA, y Mandzukic contribuyó bien hasta que empezó a desconcentrarse, y el
equipo notó esa falta de gol que Griezzman intentó cubrir de manera
sobresaliente. Habrá que ver cómo se entiende con un segunda punta como puede
ser el francés o Vietto, algo a lo que ‘Cha-Cha-Cha Martínez’ no está
acostumbrado tácticamente en sus equipos, pero lo que es seguro es que con el
colombiano, el Atlético compra una cuota de goles que esta temporada ha llegado
a echar en falta para dar un pasito más en su nivel. Simeone puede estar de
enhorabuena: ahí tiene al nueve que necesitaba.
Artículo publicado en garrinchamagazine.com
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