lunes, 30 de mayo de 2016

El discurso de Simeone

El Atlético de Madrid está ante una oportunidad única de alzar ese título que te corona como mejor equipo del mundo. Un título al que no ha tenido acceso asiduo a lo largo de su historia, y con el que tiene una deuda histórica que este sábado en San Siro pretende saldar. Precisamente ante el rival que le privó de hacerlo hace dos años de la manera más cruel. La vida no concede segundas oportunidades a quien no las merece, pero la temporada 2015/16 de los colchoneros desprende un aroma casi justiciero. Saben que es su noche, y así se lo transmitirá Diego Pablo Simeone a sus hombres en los vestuarios del estadio Giuseppe Meazza.

            Muchachos. Buenas noches. Les repito la alineación con la que saldremos a conquistar la Liga de Campeones. Portería Oblak, defensa Filipe, Diego, Giménez y Juanfran, en el medio Gabi y Augusto, izquierda Koke, derecha Saúl, punta Fernando y Griezmann.

            Creo que con lo que hemos visto de camino a la cancha no hará falta que les recuerde quiénes somos. Por qué luchamos. A qué hemos venido. Ustedes y yo sólo somos veintitrés, veinticuatro hombres afortunados de entre todos esos que están ahí fuera dejándose la voz para que escuchemos sus ánimos y sus cánticos. Su voz y su cartera para que sintamos su calor. Somos afortunados, muchachos, y no sólo porque podemos dedicarnos a lo que nos gusta. Lo somos porque con lo que vamos a hacer allá afuera les haremos vivir cosas que antes tan sólo habían soñado. Porque vos Fernando vas a marcar un gol que quedará en sus cabezas para siempre. Y Jan conocerá por fin lo apasionada que es esta hinchada. Pero todo tenemos que hacerlo como sabemos. Como hemos ensayado.

            El comienzo del partido es fundamental. Si los vemos nerviosos, nos vamos arriba a por ellos. Sin dudarlo muchachos. Estense pendientes de la banda que Germán y yo se lo diremos en cuanto lo veamos claro. Y lo hacemos como dijimos ayer. En cuanto llegue el balón a Pepe, Fernando corta el pase sobre Ramos y los demás vamos con nuestra marca para que no pueda recibir cómodo. Siempre encima. Y si salen con Sergio, forzando que golpee con la izquierda. Con intensidad, con emoción. Sobre todo que no puedan darse la vuelta. Y si golpea, atentos atrás para ganar el duelo. Y los rechaces son nuestros. Responsabilidad muchachos. Concentración y responsabilidad. Si siguen con su idea de apartar a Casemiro de la salida de pelota, podemos presionar hasta donde nos propongamos. Convencidos de que entre todos la robamos. Y si no funciona, replegamos a cinco metros del área. Juntamos líneas en nuestro campo y muy atentos a los cambios de Kroos. Allá tenemos que ayudarnos todos para el pase salga sucio y podamos recuperar el sitio. Y con superioridad en los centros siempre, Diego. Tenés que estar muy pendiente de que no estén Ronaldo y Benzema y su segunda línea cómodos para rematar. Augusto y Giménez siempre pendientes, más el lateral contrario. No podemos conceder ni una porque si no, estamos muertos.

            Mucho cuidado con Marcelo cuando la coja. Lo conocemos, sabemos que puede hacernos daño, y con Dani en la otra lo mismo. Si estamos atrás juntitos, ellos intentarán crear superioridad por banda y no podemos permitírselo. Allá tienen que estar ustedes, Koke, Saúl. Como sabemos, ayudando siempre al compañero. Generosos en el esfuerzo, chicos. Y cuando robamos, usando esos huecos para lanzarnos. Con cabeza para encontrar a Antoine entre líneas y ofreciéndole siempre apoyos para superar a Casemiro y dañarles. Y le superaremos y las tendremos muchachos. Mucha confianza porque hoy la van a partir allá afuera.

            Todos sabemos lo que tenemos que hacer. Y si dudan no se preocupen porque quince mil voces les dirán si tienen que ir a izquierda o derecha. Conozco este estadio, y hoy con nuestra gente en la grada nos ayudará cuando lo necesitemos. No les quepa duda.

            Mirá, muchachos. Estamos acá porque ya sí se han ganado el derecho a estar entre los mejores. Es nuestra segunda final en tres años, y sabemos las emociones que viviremos en los siguientes noventa minutos. Si marcamos, seguimos adelante porque les entrarán los nervios. Si nos marcan, seguimos adelante porque nosotros siempre vamos a creer. Ellos son muy buenos, buenísimos. Pero nosotros somos el Atleti. El que nadie quiere enfrente. El pelotudo que te obliga a correr y a jugar muy bien para ganar. Porque un tío que tiene tres balones de oro se los tiene que dejar en casa y ponerse a currar como un peón si quiere pasar por encima de este grupo. Y se ofuscan. Se enojan. Porque lo que de verdad les duele es reconocer que ustedes, juntos, ya son de los mejores del planeta en lo suyo. Los rivales, los aficionados, sus amigos, sus hijos,… todos saben que ya no somos los raros de la película. Hemos ganado y ganado y ganado y así es como ya estamos entre los mejores. Con nuestras armas. Sin olvidar nunca a nuestra gente, al compañero, al aficionado. Que nuestra fortaleza está en el grupo. Así estamos otra vez aquí.

            Nos hemos ganado el derecho a estar entre los mejores. Eso ya es nuestro. Ahora demos el último paso, y salgamos allá afuera a conseguir nuestro derecho a ser los mejores.

Artículo publicado en garrinchamagazine.com

El discurso de Zidane

En una temporada que pocos madridistas recordarán con ilusión, el Real Madrid se ha plantado en una nueva final de la Champions League. En la que será la decimocuarta final del equipo blanco, los ahora hombres de Zinedine Zidane intentarán colmar de gloria a sus aficionados con La Undécima, que además significaría su segunda Champions en tres años. Un reto a la altura del prestigio del club, y cuyo único obstáculo es ya el Atlético de Madrid. Un rival absolutamente especial, para el que el técnico francés deberá dar con la tecla en los vestuarios si quiere que sus hombres afronten el partido con la dosis de emoción exacta que les haga campeones.

            Buenas noches a todos. Vuelvo a decir el once que saldrá hoy al campo. En portería Keylor, defensa para Dani, Sergio, Pepe y Marcelo, en el centro del campo Casemiro, Luca y Toni, y arriba Bale, Karim y Cristiano.

            Bueno señores, estamos aquí otra vez. Lo primero que os quiero decir es gracias de corazón. Yo he intentado poner todo por mi parte para conseguir lo máximo que pudiéramos, pero si hoy volvemos a estar en una final de Champions League es gracias a todos y cada uno de vosotros. Sois jugadores grandes, con calidad. Estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho hasta ahora, y seguro que también lo estaré al terminar el partido.

            Pero todo lo que acabo de decir no servirá de nada si no salimos al campo y lo demostramos. Por eso tenemos que estar todos muy concentrados y recordando siempre lo que venimos diciendo estos días. Tenemos que querer el balón. No es día para tener miedo, y estoy seguro de que no lo tendréis porque sois jugadores destinados a jugar estos partidos. A ganar estos partidos. Y por eso tenemos que controlar el tiempo del partido desde el balón. Lo que pase con él tiene que ser porque nosotros queremos que eso pase. Cuando estemos atrás y nos dejen salir, Sergio y Pepe tendréis a Toni siempre cerca para echaros una mano. Y cuando él esté lejos, le tocará a Luca bajar más, pero siempre con la idea de controlar el juego. El partido. Pero sobre todo al rival. Si estamos atascados, nos asociamos con Dani y Marcelo y entre todos superaremos su presión. Estoy seguro. Y siempre teniendo en mente que donde más peligro llevan ellos es robando en zonas intermedias. Cuando los tengamos atrás encerrados tenemos que acabar jugada, pero con cuidado para que si nos roban estemos ordenados en esa zona y la transición no sea rápida.

            Si hay que golpear desde atrás, sin miedo a hacerlo pero intentando que sea hacia a las bandas. Ahí Cris y Bale tienen que ganar sus duelos, y Karim estar pendiente de la peinada y de la segunda jugada. Los medios atentos si lo hacemos para que no nos pillen muy atrás, porque son muy buenos en esto y perderemos los rechaces y el control. Mucha intensidad en todas las jugadas, señores. Ellos creen que ahí tienen ventaja, pero nosotros sabemos que no es así. Porque de cara a la gente y a la prensa eso está muy bien, pero nosotros sabemos que somos capaces de combatir en el terreno que haga falta. Tenemos que aprovechar todo lo que generará Casemiro con sus tackles y sus duelos, porque ahí estarán menos organizados. Sin miedo a ir al balón porque nos las vamos a llevar, y ahí es donde empezarán ellos a dudar. Sergio y Pepe sois muy buenos anticipando, y habrá ocasiones para ello. Hay que aprovecharlas.

            Y muy importante que encontremos a los tres de arriba en ataque. Por lo menos uno tiene que empujar la línea del Atlético para atrás, y los otros ofreceos por dentro como sabéis. Ellos nos llevarán a las bandas, así que vamos a aprovecharlo. Somos fuertes en al área y tenemos buenos centradores. Con una que cacemos los tenemos. Y con Cris y Benzema arriba la vamos a cazar. Pero ahora escúchame bien Gareth. Este estadio te conoce, sabe que eres bueno. Yo sé que eres bueno, todos lo sabemos. Pero aquí te vi ganar un partido tú sólo marcando tres goles y siendo el mejor. No bueno, el mejor. Fue impresionante. Por eso hoy quiero que no te canses de pedirla. Que te atrevas. Que dispares. Porque el fútbol sabe a quien tiene que premiar, y este estadio y tú estáis unidos por el éxito. Y esta noche lo vas a conseguir.

            Y nada más. Tampoco hay muchas cosas que os pueda decir porque os las sabéis de memoria. Lo más importante es que cuando salgáis al campo esta noche, cuando escuchéis el himno y veáis a nuestra gente animando, recordad que estáis ahí porque os habéis atrevido a demostrarle al mundo que sois los mejores. Porque no os conformáis con cumplir, sino que queréis ser los mejores. Por eso jugáis en el Real Madrid. Porque no os da miedo coger el balón y arriesgar si con eso conseguís ganar. Porque necesitáis partidos grandes para sentiros bien. Y el de esta noche es el más grande que puede haber. Vamos a por La Undécima, señores. 

Artículo publicado en garrinchamagazine.com

Pasión en Basilea

Liverpool y Sevilla no son dos equipos muy diferentes. Ambos mejoran jugando en casa, cuando ganan suele proceder de un derroche de intensidad en algunos tramos de los partidos y sus argumentos futbolísticos también guardan sus similitudes. Aunque si ambos han llegado hasta aquí es por eso que les une por encima de todas esas cosas. Para sus aficiones, son un sentimiento más allá de cualquier lógica. Sus estadios son calderas bien armadas dispuestas a abrasar a sus rivales. Si no cómo se explica que el Sevilla esté donde esté con tan sólo una victoria fuera de casa esta temporada. O que el Liverpool estuviera eliminado perdiendo 1-3 a falta de treinta y tres minutos frente al Dortmund y hoy esté en Basilea. Anfield y el Sánchez Pizjuán bien valen una final.

Pero precisamente la final se jugará en un ambiente de supuesta igualdad emotiva. St. Jakob Park contará por igual con sevillistas y reds en sus gradas, en un duelo fonético que todos estamos ansiosos por presenciar. ¿Vencerán aquellos que le dicen a su equipo You’ll Never Walk Alone o será la Giralda, orgullosa, quien suene más fuerte en Basilea? Probablemente los verdaderos ganadores en esta batalla seamos los espectadores neutrales. Pero el caso es que el estadio no será un factor que puedan jugar ninguno de ellos a su favor, así que teniendo esto en cuenta habrá que ver quién es capaz de mantener su discurso en un contexto en el que el Liverpool se ha mostrado algo más constante que el Sevilla.

Con el regreso de Sturridge y Emre Can, el Liverpool ha podido consolidar en cierto modo el estilo que su técnico mejor conoce. A Jurgen Klopp lo conocíamos todos desde su paso por Alemania, y le gusta proponer un juego agresivo tanto en ataque como en defensa, que sea vertical siempre que pueda y asfixie al rival con el balón. Pero nos quedaba la duda de si sería capaz de implementarlo en el conjunto red, y parece que lo ha conseguido en el mejor momento. Hombres clave recuperados y en buena forma, ideas claras y una sensación de ligera superioridad futbolística a su rival sobre el césped. Después deberán traducirla en ocasiones frente a un conjunto que tendrá fases del partido en las que le entregará el balón e intentará desequilibrar la balanza con su hombre gol esta temporada: Kevin Gameiro.

Con los jugadores descansados tras dos jornadas ligueras en las que ha podido rotar lo que ha querido, el Sevilla de Unai Emery saldrá a Basilea a intentar incomodar todo lo posible a los hombres de Klopp. A través de un bloque previsiblemente más bajo que el de su rival, con las líneas juntas, los sevillanos pueden ser los que cedan la iniciativa para que la agresividad inglesa se traduzca en un descontrol provocado donde Banega y Reyes puedan brillar y filtrar el pase que ponga a Gameiro delante del portero. Un plan similar al que Marcelino planteó en semifinales y que precisamente los dos jugadores red mencionados anteriormente se encargaron de desarbolar, pero del que tomaría buena nota el técnico vasco para encontrar la manera de hacerlo efectivo.

La estructura defensiva de los andaluces se antoja clave en este sentido, y de ella puede depender que el partido vaya, por lo menos, a la tanda de penaltis. Pero si el equipo quiere tener opciones de marcar, un nombre aparentemente secundario emerge sobre los demás. Aquel sobre cuya conducción privilegiada se puede sostener el equipo ante la presión tras pérdida del Liverpool: Víctor Machín ‘Vitolo’. En defensa el canario estará obligado a ayudar constantemente a su lateral ya que el sector izquierdo del ataque inglés es el que más hombres acumula con Philippe Coutinho, las subidas de Alberto Moreno y las caídas de Roberto Firmino. Pero además, de producirse el robo se trata del jugador ideal para comenzar la transición recibiendo el primer pase entre líneas o con su propia arrancada.


Kevin Gameiro contra Touré y Lovren Daniel Sturridge contra Rami y Fazio, Ever Banega contra Lucas Leiva, Emre Can contra Krychowiak. Éstos y muchos otros duelos tendrán la llave para levantar un título que cada año cobra más prestigio. Lo hace precisamente por los rivales que enfrenta, como Sevilla, Liverpool, Villarreal o Tottenham. Ya no es un trofeo menor. En realidad nunca lo fue. La Europa League se creó para que los aficionados pudiéramos ver finales como la que se disputará esta noche en St. Jakob Park entre dos equipos cuyo fútbol luchará por un puesto en la Champions League. Porque las dos aficiones tienen ese nivel, pero sólo una escuchará sus acordes la próxima campaña. Y será la que desate la pasión de la manera más positiva sobre el césped.

Artículo publicado en garrinchamagazine.com

Primera pasa por el Villamarín

Cómo echábamos de menos todos las jornadas de transistor. Sin ánimo de entrar en el debate sobre la planificación de las jornadas ligueras y los derechos de televisión, lo cierto es que esta liga sólo tendrá una jornada con los diez partidos a la misma hora y creo que no me equivoco si digo que ha sido la que hemos vivido de manera intensa. Marcaba el Atlético y al instante Leo Messi recuperaba el liderato de falta directa. El Real Madrid hacía lo propio en el Santiago Bernabéu y todos sus aficionados fijaban sus ojos en aquellos hombres a sus lados que tenían la radio en marcha para ver si el Espanyol hacía buena su victoria. Jugabas en tu campo y en otros dos por lo menos. Emoción en estado puro, como la que han vivido hoy todos los equipos que se jugaban la permanencia en Primera División.

            Betis y Deportivo dieron el último paso

Con el Levante ya descendido en la pasada jornada, hasta seis eran los equipos con posibilidades matemáticas de descender en la temporada 2015/16 a la Liga Adelante. De entre ellos, dos estaban en esa una situación privilegiada, y con apenas un punto lograrían su objetivo. El primero de ellos era el Real Betis, que siguiendo con la tónica de su temporada tiró de Rubén Castro para solventar la papeleta en Ipurúa en un partido en el que de nuevo demostró un fútbol lejos del que sus hombres tienen individualmente. Y por su parte, el Deportivo de la Coruña de Víctor Sánchez del Amo sí ganó su encuentro en El Madrigal con un buen Lucas Pérez guiando los ataques de su equipo y anotando el gol que sellaba la victoria. Enfrente tuvieron un Villarreal que todavía se preguntaba qué pasó en Anfield, y que pese a llevar las riendas del choque fue incapaz de materializar sus jugadas, pero el mérito volvió a ser de los gallegos muchas jornadas después.

            El Granada, el gran vencedor de la jornada

 Los otros cuatro equipos involucrados sí tenían más que tres puntos en juego. Con un Getafe-Sporting de Gijón que se antojaba crucial en la lucha por la permanencia de todos ellos, y el Rayo Vallecano jugando en Anoeta, pocos podrían haber dicho que sería el Granada quien firmara su presencia en la próxima Liga BBVA en un duelo en el Sánchez Pizjuán marcado por la eliminatoria del Sevilla ante el Shakthar Dontesk. El partido del pasado jueves sumado a las nulas aspiraciones de los locales en la competición liguera dieron al once alineado por Unai Emery más nombres poco habituales de los que en condiciones normales hubiese juntado, y un buen Granada liderado por Isaac Cuenca. Con dos goles y una asistencia, todos ellos en momentos clave del partido, el catalán fue eficaz en el partido que mayor eficacia requería de la temporada, y junto con Doucouré en defensa y Rubén Rochina en las transiciones consiguieron mantener a su equipo una temporada más en la categoría reina del fútbol español.

Todo lo anterior nos deja tres equipos con posibilidades de ser quienes acompañen al Levante en la próxima temporada de la Segunda División española: Getafe, Sporting de Gijón y Rayo Vallecano.

            Sporting y Rayo Vallecano, pendientes de lo que haga el Getafe

Conscientes de que el golaveraje particular lo tenían perdido, el Sporting fue quien más decididamente atacó las inmediaciones de su rival en el Coliséum Alfonso Pérez. Por momentos les salió bien, ya que se adelantaron en el marcador y los demás resultados les situaban fuera de los puestos de descenso en ese instante. Pero si antes decíamos que todo podía cambiar en cuestión de segundos, aquí no hizo falta irse a otro estadio para verlo: Nacho Cases fue expulsado y el Getafe empató el encuentro. Un giro de ciento ochenta grados que pudo ser mayor si los azulones hubieran marcado un gol más, terminando en esta misma jornada con la agonía de los desgraciados protagonistas de esta aventura. Pero no fue así, y la esperanza vivirá una semana más a orillas del Cantábrico.

Pescar en ese río revuelto era la intención de los chicos de Paco Jémez, para lo que se fueron a tierras de pescadores. Y las que estuvieron revueltas fueron sus ideas. Debemos pensar que fueron la tensión y los nervios los que hicieron que el Rayo Vallecano jugara uno de los peores encuentros de la temporada en su choque de la jornada treinta y siete ante la Real Sociedad, porque de no ser así no encontraríamos un calificativo adecuado para el plan de juego de los madrileños. Los equipos de Jémez acostumbran a correr riesgos en defensa, pero si lo hacen es para después contar con ventajas en campo contrario. Y hoy no hubo ni defensa si ataque. Cada vez que la Real Sociedad superaba la tibia presión tras pérdida de los vallecanos, o cuando robaban sin demasiado esfuerzo el balón en el centro del campo, sólo el poco acierto de los hombres de arriba evitó que el encuentro se pusiera 4-0 para los donostiarras. Cada vez que Mikel Oyarzabal cogía el balón en conducción, Paco Jémez se echaba a temblar. Y cuando eran ellos los que atacaban, a sus chicos les temblaban las ideas. El equipo no pareció tener un plan que implementar en los noventa minutos de partido, y aún así pudo terminar empatando en los últimos momentos. Un partido para el olvido, que además les deja en la peor de las situaciones y con la terrible sensación de que lo tuvieron en sus manos y no fueron capaces de conseguirlo.

Así llegamos a la fatídica jornada treinta y ocho de la Liga BBVA 2015/16. Una jornada en la que tres equipos lucharán por no descender, y de los que sólo uno depende de sí mismo para conseguirlo. Aunque el Rayo consiga ganarle al Levante en casa, deberá esperar que ninguno de sus dos rivales venza su encuentro. Por mucho que el Sporting gane al Villarreal en El Molinón, de nada servirá si el Getafe no pincha. Un equipo que tendrá en sus manos la salvación, y que deberá hacer buena venciendo en el Benito Villamarín al Real Betis.

Quien no piense que los tres partidos serán impredecibles pese a la situación de los rivales estará cometiendo un craso error. Hoy un Levante ya descendido ha arrebatado a un finalista de Champions League sus opciones de ganar la Liga, y una Real Sociedad sin nada en juego ha podido condenar a su rival al letargo de la Liga Adelante. A las cinco de la tarde del próximo domingo el Getafe estará salvado, a y media será el Sporting y a las seis será el Rayo Vallecano. Pero sólo el que lo sea a las siete importará. Sólo en ese momento dos aficiones llorarán de tristeza y otra de éxtasis. Y sea quien sea el vencedor, dependerá de lo que ocurra en Sevilla.

Artículo publicado en garrinchamagazine.com