El Atlético de Madrid está ante una oportunidad única de alzar ese
título que te corona como mejor equipo del mundo. Un título al que no ha tenido
acceso asiduo a lo largo de su historia, y con el que tiene una deuda histórica
que este sábado en San Siro pretende saldar. Precisamente ante el rival que le
privó de hacerlo hace dos años de la manera más cruel. La vida no concede
segundas oportunidades a quien no las merece, pero la temporada 2015/16 de los
colchoneros desprende un aroma casi justiciero. Saben que es su noche, y así se
lo transmitirá Diego Pablo Simeone a sus hombres en los vestuarios del estadio
Giuseppe Meazza.
Muchachos. Buenas noches. Les repito la
alineación con la que saldremos a conquistar la Liga de Campeones. Portería
Oblak, defensa Filipe, Diego, Giménez y Juanfran, en el medio Gabi y Augusto, izquierda
Koke, derecha Saúl, punta Fernando y Griezmann.
Creo que con lo que hemos visto de camino a la cancha no
hará falta que les recuerde quiénes somos. Por qué luchamos. A qué hemos
venido. Ustedes y yo sólo somos veintitrés, veinticuatro hombres afortunados de
entre todos esos que están ahí fuera dejándose la voz para que escuchemos sus
ánimos y sus cánticos. Su voz y su cartera para que sintamos su calor. Somos
afortunados, muchachos, y no sólo porque podemos dedicarnos a lo que nos gusta.
Lo somos porque con lo que vamos a hacer allá afuera les haremos vivir cosas
que antes tan sólo habían soñado. Porque vos Fernando vas a marcar un gol que quedará
en sus cabezas para siempre. Y Jan conocerá por fin lo apasionada que es esta
hinchada. Pero todo tenemos que hacerlo como sabemos. Como hemos ensayado.
El comienzo del partido es fundamental. Si los vemos
nerviosos, nos vamos arriba a por ellos. Sin dudarlo muchachos. Estense
pendientes de la banda que Germán y yo se lo diremos en cuanto lo veamos claro.
Y lo hacemos como dijimos ayer. En cuanto llegue el balón a Pepe, Fernando
corta el pase sobre Ramos y los demás vamos con nuestra marca para que no pueda
recibir cómodo. Siempre encima. Y si salen con Sergio, forzando que golpee con
la izquierda. Con intensidad, con emoción. Sobre todo que no puedan darse la
vuelta. Y si golpea, atentos atrás para ganar el duelo. Y los rechaces son
nuestros. Responsabilidad muchachos. Concentración y responsabilidad. Si siguen
con su idea de apartar a Casemiro de la salida de pelota, podemos presionar
hasta donde nos propongamos. Convencidos de que entre todos la robamos. Y si no
funciona, replegamos a cinco metros del área. Juntamos líneas en nuestro campo
y muy atentos a los cambios de Kroos. Allá tenemos que ayudarnos todos para el
pase salga sucio y podamos recuperar el sitio. Y con superioridad en los
centros siempre, Diego. Tenés que estar muy pendiente de que no estén Ronaldo y
Benzema y su segunda línea cómodos para rematar. Augusto y Giménez siempre
pendientes, más el lateral contrario. No podemos conceder ni una porque si no,
estamos muertos.
Mucho cuidado con Marcelo cuando la coja. Lo conocemos,
sabemos que puede hacernos daño, y con Dani en la otra lo mismo. Si estamos
atrás juntitos, ellos intentarán crear superioridad por banda y no podemos
permitírselo. Allá tienen que estar ustedes, Koke, Saúl. Como sabemos, ayudando
siempre al compañero. Generosos en el esfuerzo, chicos. Y cuando robamos,
usando esos huecos para lanzarnos. Con cabeza para encontrar a Antoine entre
líneas y ofreciéndole siempre apoyos para superar a Casemiro y dañarles. Y le
superaremos y las tendremos muchachos. Mucha confianza porque hoy la van a
partir allá afuera.
Todos sabemos lo que tenemos que hacer. Y si dudan no se
preocupen porque quince mil voces les dirán si tienen que ir a izquierda o
derecha. Conozco este estadio, y hoy con nuestra gente en la grada nos ayudará
cuando lo necesitemos. No les quepa duda.
Mirá, muchachos. Estamos acá porque ya sí se han ganado
el derecho a estar entre los mejores. Es nuestra segunda final en tres años, y
sabemos las emociones que viviremos en los siguientes noventa minutos. Si
marcamos, seguimos adelante porque les entrarán los nervios. Si nos marcan,
seguimos adelante porque nosotros siempre vamos a creer. Ellos son muy buenos,
buenísimos. Pero nosotros somos el Atleti. El que nadie quiere enfrente. El
pelotudo que te obliga a correr y a jugar muy bien para ganar. Porque un tío
que tiene tres balones de oro se los tiene que dejar en casa y ponerse a currar
como un peón si quiere pasar por encima de este grupo. Y se ofuscan. Se enojan.
Porque lo que de verdad les duele es reconocer que ustedes, juntos, ya son de
los mejores del planeta en lo suyo. Los rivales, los aficionados, sus amigos,
sus hijos,… todos saben que ya no somos los raros de la película. Hemos ganado
y ganado y ganado y así es como ya estamos entre los mejores. Con nuestras
armas. Sin olvidar nunca a nuestra gente, al compañero, al aficionado. Que
nuestra fortaleza está en el grupo. Así estamos otra vez aquí.
Artículo publicado en garrinchamagazine.com