Las dos últimas temporadas, la SD Eibar siguió una misma tónica.
El equipo del norte de España firmaba una primera vuelta memorable, que le
colocaba en puestos cercanos incluso a competiciones europeas, y en la segunda
vuelta, por un motivo u otro, no conseguía competir al mismo nivel. Esto puede
provocar más de un susto a sus aficionados, como de hecho ocurrió en la primera
de las dos campañas, y más allá de la preparación física del equipo, tenía una
causa fundamental: la rigidez de su plan de juego. En la Liga Santander, si tu
plan es único o muy inflexible, enseguida los equipos encuentran cómo hacerte
daño. Y por eso, en la temporada 2016/17, José Luis Mendilibar ha decidido
probar algo nuevo.
Pocos equipos han acusado tan poco la marcha de sus dos grandes
estrellas en el mercado estival como la SD Eibar. No es fácil perder a un
delantero que anotó dieciocho goles la pasada temporada como Borja Bastón y al
eje del juego ofensivo que suponía Keko. Menos todavía en un equipo cuyo
objetivo principal es mantener la categoría. Pero con los movimientos justos en
el mismo mercado, la respuesta no podía ser más positiva. La llegada de Pedro
León y Bebé dieron un nuevo aire a las bandas del conjunto armero, que en el
nuevo plan de juego de su técnico han multiplicado las opciones. Los
desplazamientos del primero y la potencia del segundo le han permitido ser más
directo cuando lo ha querido, pero sus experiencias en equipos con la posesión
como arma también le han permitido variar a un juego más asociativo. No hay
mejor ejemplo que el partido que disputó en el Santiago Bernabéu.
Otros dos nombres que le han permitido a Mendilibar proponer un
juego diferente esta temporada han sido los dos centrales que llegaron: Florian
Lejeune y Alejandro Gálvez. Aunque el segundo no está participando tanto en el
equipo, el buen trato del balón que poseen permite al equipo crear desde más
atrás que las temporadas pasadas, y sumado al buen momento de compañeros
cercanos como Dani García o Ander Capa han enriquecido mucho su posesión. Por
no hablar de Fran Rico o Adrián González. El madrileño, por ejemplo, está
demostrando ser útil en todas las posiciones en las que le necesita el técnico
de Zaldívar, acertando especialmente en los últimos toques.
Takashi Inui, Sergi Enrich, Mauro Dos Santos, Gonzalo Escalante.
Son tantos los jugadores que han protagonizado un excelente arranque en la SD
Eibar que parece imposible que ocurra como en las anteriores segundas vueltas.
El equipo ha jugado de maravilla en una de las campañas ligueras más competidas
de los últimos años. Y aunque preparar físicamente a tu equipo para rendir
mejor al principio que al final es una estrategia extendida entre los conjuntos
menos mediáticos, hay que hacerlo muy bien para que salga así. No en vano el
equipo contaba con 21 puntos en la jornada 14, comparable con los 25 del
Atlético. Pero da la sensación de que esta temporada, con todos estos recursos,
Mendilibar ha querido tener planes A, B y C. Y eso, para la segunda vuelta,
promete ser un activo muy valioso.
Artículo publicado en garrinchamagazine.com
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