Siete victorias, un empate y cuatro derrotas. Señoras y señores,
les presento los números del Crystal
Palace desde la llegada de su salvador el 3 de enero de 2015: Alan Pardew.
Vistos en frío tal vez no les sorprendan demasiado, pero si les digo que antes
de su llegada los eagles no habían
conseguido nada más que tres victorias y veinte puntos en otros tantos
encuentros de la Premier, ¿cambiaría vuestra opinión? Está bien, sé que sois muy
exigentes así que echaré el resto: sumad 100 millones de libras a la operación.
El Efecto
Pardew.
Cuando termina tu carrera como futbolista, no son pocos los que
tardan apenas segundos en tomar la decisión de probar suerte como entrenador, y
si va bien, de hacerlo en el club de tus amores. Pero como el Pipo Inzaghi o
Seedorf bien sabrán, no sólo de pasión viven los entrenadores, sino que
necesitas muchos conocimientos que tal vez no poseías. Te puede llevar más o menos tiempo. Puedes
tener la suerte de ser un Guardiola o tal vez necesites pasar antes por algún
equipo como Simeone, pero si de verdad deseas poner a tu equipo en el lugar que
se merece desde los banquillos, nada te lo impedirá. Así es como, en estas pasadas navidades, Alan Pardew
decidió dejar de ser el entrenador del Newcastle para aceptar la oferta del club
de su vida –junto al Charlton Athletic, al que también entrenó durante dos
años-: un Crystal Palace que no atravesaba su mejor momento.
El reto no era fácil, pero el ya nombrado Efecto Pardew no dejó
indiferente a nadie. Tal y como aterrizó en el club de Londres, el Crystal Palace consiguió contra todo
pronóstico encadenar nada menos que cuatro victorias consecutivas entre FA
Cup y Premier League, en lugares tan complicados como el St. Mary’s Stadium,
donde venció al Southampton por 2-3, pero el Everton de Roberto Martínez
consiguió cortar su racha al vencerles a domicilio. No obstante, al contrario
que en el primer tramo de la temporada, la derrota no hundió al equipo, que
siguió jugando a un grandísimo nivel y que sólo pudieron superar un Liverpool
todavía más en forma, el Arsenal del mejor Giroud de su carrera, y el
Southampton de un Koeman que no cae dos veces en la misma trampa.
El resultado es el de haber jugado un decente papel en la FA Cup,
un doceavo puesto en liga que les permite respirar a ocho puntos del descenso,
y un despliegue sobre el terreno de juego que ha ilusionado a la afición. Casi
nada para haberlos cogido en descenso. Pero el destino, que tiene estos
caprichos, le tenía guardada una sorpresa a los aficionados de los eagles.
Como el que premia el buen hacer de una persona, la brillante
actuación de los de Pardew no ha pasado inadvertida a los ojos del mundo del
fútbol, y los inversores Josh Harris y
David Blitzer parecen estar a punto de cerrar el acuerdo para la compra del
club londinense. Desde verano, los ya dueños de Philadelphia 76ers (NBA) y
los New Jersey Devils (NHL) han decidido expandir sus inversiones al mundo del
fútbol, y en su búsqueda del lugar ideal para la misma se han encontrado con un
equipo a las afueras de la capital británica con el potencial necesario para
rentabilizarla. Su propuesta ronda los
100 millones de libras, una remodelación de Selhust Park, y el apoyo
incondicional al equipo de Pardew. Además, el ahora presidente, Steve
Parish, no sería destituido sino que trabajaría en el día a día del equipo,
dejando las funciones más organizativas en manos de los nuevos inversores. Y lo
más importante para la afición: están decididos en darle a Pardew los jugadores
que necesite en el próximo mercado de fichajes.
Quién sabe qué habría ocurrido si el equipo hubiese seguido con la
racha de malos resultados que asolaba a los eagles
bajo las órdenes de Neil Warnock. La negociación de la compra del club había
comenzado a inicios de esta temporada, pero las estrictas normas que la Premier
tiene para este tipo de operaciones han hecho que el cierre de la operación no
se haya podido completar ni a la fecha de publicación de este artículo. De
finalmente producirse, gran parte de culpa será del técnico de Wimbledon,
porque ya se sabe como son los negocios. Hasta
que no se hace la última firma no puedes dar nada por cerrado, y si en el
momento de la decisión final tu inversión tiene más pinta de Championship que
de Premier, puede que te lo pienses y te lleves tu dinero a otro lado. Pero
para eso está Alan aquí, para que todo esté bajo control y poner a su Crystal Palace en el lugar que se merece.
Artículo publicado en yosedelapremier.com

