Finales de agosto.
Una reluciente temporada empieza, y todos los proyectos que se han ido
fraguando a lo largo del verano deben echar a rodar. Se juegan los primeros
partidos, las pruebas se suceden, y mientras unos encuentran su mejor forma,
inevitablemente otros equipos no consiguen sacar adelante sus objetivos.
Termina septiembre, octubre, noviembre, y si es que has tenido suerte y tu
directiva ha decidido darte alguna oportunidad más, llega un punto en el que seguro que se evalúa tu rendimiento para ver si continúas
en el cargo: Navidad.
Paradójicamente, en
estas fechas señaladas muchos no es que deseen demasiado estar con sus seres
queridos, sino que no les queda más remedio. Durante el parón invernal, más
largo en unas ligas que en otras, muchos clubes deciden revisar con detalle el
trabajo realizado por sus técnicos de cara a decidir sobre su continuidad, y
con mucho sentido. Cualquier proyecto futbolístico necesita un tiempo para su
correcta implementación, y ese tiempo varía según el mismo. Pero los cuatro meses de competición que hay
hasta el parón invernal son para muchos tiempo suficiente para hacerse una idea
sobre cómo está funcionando el equipo, y -como desgraciadamente cuando las
cosas van mal, todas las miradas recaen siempre en una misma persona-, sobre el
papel del entrenador. Al menos, para los equipos que ahora vamos a mencionar
les pareció hasta demasiado.
Empezando en casa, en la Liga BBVA, hasta cuatro técnicos
perdieron muy rápidamente la confianza de sus directivas este año. En
apenas ocho jornadas, Córdoba y Levante decidieron cambiar el rumbo de sus
proyectos al destituir a Chapi Ferrer
y Mendilíbar para contratar a Miroslav Djukic y Lucas Alcaraz, tras los malos resultados de sus comienzos de liga.
En la décima, la Real Sociedad se sumó a esta lista al destituir a Jagoba Arrasate, bastante criticado no
sólo por esta campaña sino por la anterior, y traer al flamante ex-entrenador
del Everton y Manchester United, David
Moyes, y apenas unas semanas después, el Almería hizo lo propio con Francisco para poner en su lugar a José Ignacio Martínez. Sin contar el
curioso caso de Contra, que a estas alturas sigue siendo técnico del Getafe,
cuatro técnicos destituidos ya en Navidad suena a una cifra elevada, pero mirándolos
caso por caso puede que no sea tan exagerada.
Ya más allá de
nuestras fronteras, tanto en la
Bundesliga como en el Calcio el número de técnicos sustituidos es el mismo.
Corini (Chievo), Mazzarri (Inter), Pierpaolo Bisoli (Cesena) y nuestro querido Zeman (Cagliari), no lo han conseguido y a estas alturas ya no son
técnicos de sus equipos en detrimento de Maran,
Mancini y Di Carlo respectivamente –Zeman aún no tiene sustituto-, al igual
que en Alemania ninguno de los Slomka
(Hamburgo), Keller (Schalke), Dutt (Bremen) y Veh (Stuttgart) llegó siquiera a la jornada doce de la máxima competición
germana. Zinnbauer, el campeón de la
Liga de Campeones Roberto Di Matteo,
Skripnik y Stevens han sido sus sucesores, y que parece que han tenido un
mayor éxito que sus antecesores.
Caso aparte es la
Premier League, tanto por el parón como por los entrenadores. Otro de los motivos por el que se eligen
estas fechas para hacer balance es por el periodo de baja carga que suponen las
vacaciones, y que por ende podría permitir a un entrenador tener más tiempo
para adaptarse y conocer a su nuevo equipo. Pero como bien pensáis, en la Premier ocurre todo lo contrario.
Las Navidades son un periodo de altísima carga de partidos, que permite a los
aficionados acercarse más a los estadios en familia, si es que encuentra
entrada como ya comentamos en el artículo sobre su sistema de tickets, y con el
Boxing Day a la cabeza, durante estas
fechas el mundo del fútbol pone sus ojos en el Reino Unido. Pero, como ya os he
adelantado, los creadores del deporte rey también se distinguen por sus
entrenadores, y es que con mayor o menor acierto, ni uno sólo de los
entrenadores que comenzaron esta temporada ha sido despedido a estas alturas.
Tan sólo Keith Millen comenzó como
técnico interino del Crystal Palace hasta que en la jornada tres entró a
ejercer de entrenador Neil Warnock,
relegándole de nuevo a asistente del mismo, pero ni podemos hablar de cambio de
técnico propiamente en este caso. La fe de las directivas en sus técnicos es
mucho mayor que en el resto de ligas. Es otra cultura, en la que el ojo está
antes en el jugador que en el técnico, aunque no todos han pasado el cruce con
la misma soltura.
Ciertamente, esta
lista podría haber sido mucho mayor de no ser por determinados resultados en
momentos clave, que no son sino un engaño si realmente vas a decidir el futuro
de tu técnico en función de un partido. Muchas veces, salvar el pellejo por
ganar un partido puede acabar condenando a un equipo que de verdad necesitaba
ese cambio de técnico, y muchas otras no dejar terminar el proyecto a tu
entrenador puede salirte aún más caro, como pudimos ver el año pasado con el
Betis y Pepe Mel. El fútbol, amigos. Lo que está claro, es que esta lista se irá ampliando a lo largo de
la temporada, y aquí mismo la completaremos para ver qué ocurrió tras el
parón invernal, y si los cambios –o no cambios- acabaron siendo lo que el
equipo necesitaba. Para todos los que
aún no estéis en ella, enhorabuena. Disfrutad de los turrones, que os los
habéis ganado.
Artículo publicado en dlgrada.es
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