sábado, 14 de marzo de 2015

Los turrones hacen balance

Finales de agosto. Una reluciente temporada empieza, y todos los proyectos que se han ido fraguando a lo largo del verano deben echar a rodar. Se juegan los primeros partidos, las pruebas se suceden, y mientras unos encuentran su mejor forma, inevitablemente otros equipos no consiguen sacar adelante sus objetivos. Termina septiembre, octubre, noviembre, y si es que has tenido suerte y tu directiva ha decidido darte alguna oportunidad más, llega un punto en el que seguro que se evalúa tu rendimiento para ver si continúas en el cargo: Navidad.

Paradójicamente, en estas fechas señaladas muchos no es que deseen demasiado estar con sus seres queridos, sino que no les queda más remedio. Durante el parón invernal, más largo en unas ligas que en otras, muchos clubes deciden revisar con detalle el trabajo realizado por sus técnicos de cara a decidir sobre su continuidad, y con mucho sentido. Cualquier proyecto futbolístico necesita un tiempo para su correcta implementación, y ese tiempo varía según el mismo. Pero los cuatro meses de competición que hay hasta el parón invernal son para muchos tiempo suficiente para hacerse una idea sobre cómo está funcionando el equipo, y -como desgraciadamente cuando las cosas van mal, todas las miradas recaen siempre en una misma persona-, sobre el papel del entrenador. Al menos, para los equipos que ahora vamos a mencionar les pareció hasta demasiado.

Empezando en casa, en la Liga BBVA, hasta cuatro técnicos perdieron muy rápidamente la confianza de sus directivas este año. En apenas ocho jornadas, Córdoba y Levante decidieron cambiar el rumbo de sus proyectos al destituir a Chapi Ferrer y Mendilíbar para contratar a Miroslav Djukic y Lucas Alcaraz, tras los malos resultados de sus comienzos de liga. En la décima, la Real Sociedad se sumó a esta lista al destituir a Jagoba Arrasate, bastante criticado no sólo por esta campaña sino por la anterior, y traer al flamante ex-entrenador del Everton y Manchester United, David Moyes, y apenas unas semanas después, el Almería hizo lo propio con Francisco para poner en su lugar a José Ignacio Martínez. Sin contar el curioso caso de Contra, que a estas alturas sigue siendo técnico del Getafe, cuatro técnicos destituidos ya en Navidad suena a una cifra elevada, pero mirándolos caso por caso puede que no sea tan exagerada.

Ya más allá de nuestras fronteras, tanto en la Bundesliga como en el Calcio el número de técnicos sustituidos es el mismo. Corini (Chievo), Mazzarri (Inter), Pierpaolo Bisoli (Cesena) y nuestro querido Zeman (Cagliari), no lo han conseguido y a estas alturas ya no son técnicos de sus equipos en detrimento de Maran, Mancini y Di Carlo respectivamente –Zeman aún no tiene sustituto-, al igual que en Alemania ninguno de los Slomka (Hamburgo), Keller (Schalke), Dutt (Bremen) y Veh (Stuttgart) llegó siquiera a la jornada doce de la máxima competición germana. Zinnbauer, el campeón de la Liga de Campeones Roberto Di Matteo, Skripnik y Stevens han sido sus sucesores, y que parece que han tenido un mayor éxito que sus antecesores.

Caso aparte es la Premier League, tanto por el parón como por los entrenadores. Otro de los motivos por el que se eligen estas fechas para hacer balance es por el periodo de baja carga que suponen las vacaciones, y que por ende podría permitir a un entrenador tener más tiempo para adaptarse y conocer a su nuevo equipo. Pero como bien pensáis, en la Premier ocurre todo lo contrario. Las Navidades son un periodo de altísima carga de partidos, que permite a los aficionados acercarse más a los estadios en familia, si es que encuentra entrada como ya comentamos en el artículo sobre su sistema de tickets, y con el Boxing Day a la cabeza, durante estas fechas el mundo del fútbol pone sus ojos en el Reino Unido. Pero, como ya os he adelantado, los creadores del deporte rey también se distinguen por sus entrenadores, y es que con mayor o menor acierto, ni uno sólo de los entrenadores que comenzaron esta temporada ha sido despedido a estas alturas. Tan sólo Keith Millen comenzó como técnico interino del Crystal Palace hasta que en la jornada tres entró a ejercer de entrenador Neil Warnock, relegándole de nuevo a asistente del mismo, pero ni podemos hablar de cambio de técnico propiamente en este caso. La fe de las directivas en sus técnicos es mucho mayor que en el resto de ligas. Es otra cultura, en la que el ojo está antes en el jugador que en el técnico, aunque no todos han pasado el cruce con la misma soltura.


Ciertamente, esta lista podría haber sido mucho mayor de no ser por determinados resultados en momentos clave, que no son sino un engaño si realmente vas a decidir el futuro de tu técnico en función de un partido. Muchas veces, salvar el pellejo por ganar un partido puede acabar condenando a un equipo que de verdad necesitaba ese cambio de técnico, y muchas otras no dejar terminar el proyecto a tu entrenador puede salirte aún más caro, como pudimos ver el año pasado con el Betis y Pepe Mel. El fútbol, amigos. Lo que está claro, es que esta lista se irá ampliando a lo largo de la temporada, y aquí mismo la completaremos para ver qué ocurrió tras el parón invernal, y si los cambios –o no cambios- acabaron siendo lo que el equipo necesitaba. Para todos los que aún no estéis en ella, enhorabuena. Disfrutad de los turrones, que os los habéis ganado.

Artículo publicado en dlgrada.es

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