Gran partido el
vivido en la ciudad de Oslo en el que una Italia muy sólida se lleva los primeros
tres puntos para clasificarse a la Eurocopa 2016, y en el que confirmó que el
estilo de su entrenador, Antonio Conte, ya ha calado hondo en sus jugadores y
ha hecho más fuerte a este grupo. En el que pudo ser un partido trampa a
domicilio frente a un rival medio del grupo, el bloque italiano no ofreció alternativa alguna a una Noruega que no
supo realmente como hacer daño a su defensa, y que sufrió en las
transiciones defensivas que los rápidos contragolpes visitantes les obligaban a
hacer. Fue en una de estas, a los quince minutos de encuentro, cuando el
delantero del Sassuolo, Simone Zaza, adelantaba a los azzurri en el marcador con un disparo que rebotó en un defensor
antes de entrar. Y ya en la segunda parte, el defensa juventino Bonucci se
encargó de cerrar el partido al rematar con acierto un centro lateral en una
jugada de córner. Mientras tanto, Noruega era un ‘quiero y no puedo’ constante
en labores ofensivas, sin que siquiera encontraran portería en los noventa
minutos de encuentro.
Antonio Conte mantuvo su apuesta que tan bien le salió
contra la selección holandesa, y formó con su clásico 1-3-5-2 de salida. Con los dos únicos cambios del capitán Buffon y de Florenzi por
Sirigu y Marchisio, el seleccionador italiano repitió los mismos jugadores que
doblegaron a la orange con idéntico
resultado. Una defensa de tres formada por hombres sólidos y con buen
posicionamiento táctico -imprescindible en este esquema- como Astori, Ranocchia
y Bonucci, acompañados por De Rossi por delante de ellos y con Florenzi y
Giaccherini como volantes, dejaban los carriles totalmente despejados para que
Darmian y especialmente De Sciglio tuvieran libertad para sumarse al ataque sin
olvidar su compromiso defensivo. Arriba,
la sensación Simone Zaza acompañaría al siempre rápido delantero del Borussia,
Ciro Immobile, para destrozar a la defensa nórdica.
Por su parte, el seleccionador noruego Per-Mathias Høgmo
decidió cambiar su tradicional 1-4-4-2 por un esquema más defensivo y que
ya le había traído mejor resultado en el anterior amistoso contra Inglaterra
cuando perdieron por tan sólo 1-0. De este modo, la selección formó con un
1-4-5-1 para intentar ganar mayor solidez defensiva y atacar al contragolpe al
equipo italiano, y para ello alineó a Skjelbred y Daehli en el centro del
campo, con su defensa habitual con Nordvelt y Forren dirigiéndola, y con King
en la punta de ataque para que gracias a su velocidad ganara un balón a la
defensa en un contraataque y decidir el partido.
El partido comenzó
con una selección italiana buscando profundidad por las bandas y velocidad en
sus transiciones, tanto ofensivas como defensivas. Los de Conte causaban
estragos en la defensa noruega cuando los De Rossi, Astori y compañía
recuperaban el balón y a través de los volantes hacían que De Sciglio y Darmian
sorprendieran por sus respectivas bandas. Después, la movilidad de Zaza e Immobile
llevó por la calle de la amargura a los centrales noruegos y ayudó a darle más
velocidad aún al ataque azzurri. De
hecho, en una jugada de este estilo una
internada de De Sciglio, que estuvo muy participativo durante todo el
encuentro, acabó en los pies de Zaza y tras golpear en un defensa su disparo
acabó en el fondo de las mallas. Y pese al gol, el partido no cambió. Los
noruegos intentaban penetrar en la defensa italiana, pero entre su escaso nivel
ofensivo y el alto nivel defensivo italiano, perdían rápidamente la posesión y
el control fue visitante.
En la segunda
parte el partido siguió el plan de Conte a la perfección. Con el resultado a
favor, el plan italiano cobró más sentido, y en una jugada a balón parado Bonucci sentenció el partido y los tres
puntos. Los noruegos intentaron volcarse más al ataque a partir de
entonces, pero ni su juego ni los cambios realizados por Per-Mathias Høgmo
cambiaron el sino del partido. La entrada tanto de Elyounoussi y de Tettey en
la línea de mediapuntas hizo que el equipo pasara a un 1-4-2-3-1 más ofensivo,
y con Pedersen en la sala de maquinas buscaba también hacerse con un mayor
control del balón que desembocara en un mejor juego de ataque, pero la solidez
italiana no les dio oportunidad alguna. La única nota negativa para los de
Conte llegó en los minutos finales cuando, ya
realizados los tres cambios, su delantero Immobile se tuvo que marchar
lesionado del terreno de juego.
Con este partido la
selección italiana suma sus primeros tres puntos de camino a la Eurocopa 2016,
y presenta oficialmente el proyecto de
Antonio Conte en el panorama europeo. Sacando el que pudo ser un compromiso
complicado con profesionalidad y sobriedad, sumado al buen partido frente a
Holanda, la azzurri ha demostrado
tener un muy buen proyecto a corto y medio plazo en el que hombres como De
Sciglio y Zaza han sabido responder a la confianza depositada en ellos por un
entrenador que sabe muy bien lo que se hace. Y sino que pregunten en Turín. A
la espera de que Pirlo vuelva a las filas de la selección, Europa ya empieza a
mirar con respeto a un grupo que promete dar mucha guerra en los próximos años.
Por parte de los noruegos, los de Per-Mathias Høgmo tienen mucho que trabajar
si pretenden ser segundos de grupo y poder demostrar en Francia que Noruega aún
tiene algo que decir en el fútbol europeo.
Artículo publicado en eltiralineas.es


%2B17.09.58.png)

No hay comentarios:
Publicar un comentario