lunes, 9 de marzo de 2015

La Italia de Conte vence y convence


Gran partido el vivido en la ciudad de Oslo en el que una Italia muy sólida se lleva los primeros tres puntos para clasificarse a la Eurocopa 2016, y en el que confirmó que el estilo de su entrenador, Antonio Conte, ya ha calado hondo en sus jugadores y ha hecho más fuerte a este grupo. En el que pudo ser un partido trampa a domicilio frente a un rival medio del grupo, el bloque italiano no ofreció alternativa alguna a una Noruega que no supo realmente como hacer daño a su defensa, y que sufrió en las transiciones defensivas que los rápidos contragolpes visitantes les obligaban a hacer. Fue en una de estas, a los quince minutos de encuentro, cuando el delantero del Sassuolo, Simone Zaza, adelantaba a los azzurri en el marcador con un disparo que rebotó en un defensor antes de entrar. Y ya en la segunda parte, el defensa juventino Bonucci se encargó de cerrar el partido al rematar con acierto un centro lateral en una jugada de córner. Mientras tanto, Noruega era un ‘quiero y no puedo’ constante en labores ofensivas, sin que siquiera encontraran portería en los noventa minutos de encuentro.
  

Antonio Conte mantuvo su apuesta que tan bien le salió contra la selección holandesa, y formó con su clásico 1-3-5-2 de salida. Con los dos únicos cambios del capitán Buffon y de Florenzi por Sirigu y Marchisio, el seleccionador italiano repitió los mismos jugadores que doblegaron a la orange con idéntico resultado. Una defensa de tres formada por hombres sólidos y con buen posicionamiento táctico -imprescindible en este esquema- como Astori, Ranocchia y Bonucci, acompañados por De Rossi por delante de ellos y con Florenzi y Giaccherini como volantes, dejaban los carriles totalmente despejados para que Darmian y especialmente De Sciglio tuvieran libertad para sumarse al ataque sin olvidar su compromiso defensivo. Arriba, la sensación Simone Zaza acompañaría al siempre rápido delantero del Borussia, Ciro Immobile, para destrozar a la defensa nórdica.

Por su parte, el seleccionador noruego Per-Mathias Høgmo decidió cambiar su tradicional 1-4-4-2 por un esquema más defensivo y que ya le había traído mejor resultado en el anterior amistoso contra Inglaterra cuando perdieron por tan sólo 1-0. De este modo, la selección formó con un 1-4-5-1 para intentar ganar mayor solidez defensiva y atacar al contragolpe al equipo italiano, y para ello alineó a Skjelbred y Daehli en el centro del campo, con su defensa habitual con Nordvelt y Forren dirigiéndola, y con King en la punta de ataque para que gracias a su velocidad ganara un balón a la defensa en un contraataque y decidir el partido.

El partido comenzó con una selección italiana buscando profundidad por las bandas y velocidad en sus transiciones, tanto ofensivas como defensivas. Los de Conte causaban estragos en la defensa noruega cuando los De Rossi, Astori y compañía recuperaban el balón y a través de los volantes hacían que De Sciglio y Darmian sorprendieran por sus respectivas bandas. Después, la movilidad de Zaza e Immobile llevó por la calle de la amargura a los centrales noruegos y ayudó a darle más velocidad aún al ataque azzurri. De hecho, en una jugada de este estilo una internada de De Sciglio, que estuvo muy participativo durante todo el encuentro, acabó en los pies de Zaza y tras golpear en un defensa su disparo acabó en el fondo de las mallas. Y pese al gol, el partido no cambió. Los noruegos intentaban penetrar en la defensa italiana, pero entre su escaso nivel ofensivo y el alto nivel defensivo italiano, perdían rápidamente la posesión y el control fue visitante.


En la segunda parte el partido siguió el plan de Conte a la perfección. Con el resultado a favor, el plan italiano cobró más sentido, y en una jugada a balón parado Bonucci sentenció el partido y los tres puntos. Los noruegos intentaron volcarse más al ataque a partir de entonces, pero ni su juego ni los cambios realizados por Per-Mathias Høgmo cambiaron el sino del partido. La entrada tanto de Elyounoussi y de Tettey en la línea de mediapuntas hizo que el equipo pasara a un 1-4-2-3-1 más ofensivo, y con Pedersen en la sala de maquinas buscaba también hacerse con un mayor control del balón que desembocara en un mejor juego de ataque, pero la solidez italiana no les dio oportunidad alguna. La única nota negativa para los de Conte llegó en los minutos finales cuando, ya realizados los tres cambios, su delantero Immobile se tuvo que marchar lesionado del terreno de juego.




Con este partido la selección italiana suma sus primeros tres puntos de camino a la Eurocopa 2016, y presenta oficialmente el proyecto de Antonio Conte en el panorama europeo. Sacando el que pudo ser un compromiso complicado con profesionalidad y sobriedad, sumado al buen partido frente a Holanda, la azzurri ha demostrado tener un muy buen proyecto a corto y medio plazo en el que hombres como De Sciglio y Zaza han sabido responder a la confianza depositada en ellos por un entrenador que sabe muy bien lo que se hace. Y sino que pregunten en Turín. A la espera de que Pirlo vuelva a las filas de la selección, Europa ya empieza a mirar con respeto a un grupo que promete dar mucha guerra en los próximos años. Por parte de los noruegos, los de Per-Mathias Høgmo tienen mucho que trabajar si pretenden ser segundos de grupo y poder demostrar en Francia que Noruega aún tiene algo que decir en el fútbol europeo.

Artículo publicado en eltiralineas.es

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