lunes, 16 de marzo de 2015

Ranko, con R de Riesgo

Un punto de los últimos doce, y una rueda de prensa en la que eres el único que piensa que tu equipo ha jugado bien. Si la directiva de tu equipo no está contigo, ten por seguro que han encontrado la excusa perfecta para que pases a ser historia en el club, y eso es lo que le ha pasado a Víctor Muñoz. Hace apenas dos días, el entrenador aragonés fue despedido de la disciplina del Real Zaragoza, y en cuestión de horas era anunciado su sustituto para sorpresa de todos: Ranko Popovic.

Sin saber los motivos, cuesta imaginar por qué la directiva del club maño ha decidido esta contratación y no otras con el abanico de entrenadores en paro actual. Desde luego, el nombre de Popovic no es el primero que le viene a uno a la mente cuando decide cambiar de entrenador, y menos, en teoría, a una directiva que acaba de llegar al fútbol y al club esta temporada. Tampoco es un entrenador que conozca la categoría, que esté ligado históricamente con el club o que brille por su trayectoria en los banquillos. Vamos, que ni el propio Google parecía saber decirme algo útil sobre él. Además, decidir apostar por Popovic, contactar con él, y llegar a un acuerdo tampoco sugiere que sea una decisión de última hora, sino algo premeditado.

Sintiéndolo mucho, poco o nada podemos aclararos sobre el por qué de su elección hasta que la directiva lo explique. Se trata de una decisión que, en un ambiente tan hostil para las directivas como es el Real Zaragoza post-Agapito, es doblemente arriesgada y que ya desde el inicio no ha dejado indiferente a nadie, predominando el escepticismo ante una nueva directiva incompetente. Pero los riesgos son lo que tienen, y si finalmente Popovic consigue ascender al equipo todo serán flores para quienes apostaron por él.

Así que hablemos de Ranko. Como ya se ha dicho en las noticias, Ranko Popovic es un ex-jugador serbio que aún no tiene demasiada experiencia en los banquillos. Tras entrenar equipos a nivel regional en Austria y Serbia, Ranko se marchó a Japón a seguir ejerciendo como técnico, destacando su paso por el Tokyo FC y el Cerezo Osaka, de la primera división japonesa. Por si os lo preguntáis, sí. El Cerezo Osaka de Diego Forlán.

Tanto en el primero como en el segundo, Ranko formaba con un clásico 1-4-2-3-1, en el que los laterales tienen bastante protagonismo en ataque permitiendo sus constantes subidas para crear superioridad en banda. Un centrocampista de contención y otro más creativo, junto a la movilidad de los tres mediapuntas por dentro, son los argumentos del serbio para basar su juego en el toque y en la profundidad por bandas. Pero su mayor debilidad está en el aspecto defensivo, ya que si bien consiguió mejorar bastante a varios de los defensas del Tokyo FC convirtiéndolos en internacionales, su estilo de juego hace que el equipo se vuelque mucho en ataque y las pérdidas sean más difíciles de corregir en las transiciones defensivas.

El propio técnico se ha encargado de dejarlo claro en su primera entrevista tras conocerse la contratación. “Me gusta tener el dominio total, controlar el partido, tener la posesión y ser efectivo” dijo al ser preguntado por su estilo de juego. Y a quién no Ranko. El caso es que el flojo nivel de la liga japonesa no avala su trabajo, y menos cuando tampoco es que haya deslumbrado con su juego ni en Tokyo ni en Osaka. Pero pese a ello, su esquema puede encajar perfectamente con el equipo maño, en el que tiene jugadores para poder implementarlo correctamente, y tal vez con un ritmo de juego más elevado que en Japón, Ranko pueda sorprender a más de uno.


En el fútbol, como en la vida, el que no arriesga no gana, y está claro que tanto directiva como entrenador han decidido arriesgar. Ahora, convertir todo el escepticismo sobre su llegada en aplausos está en sus manos, y si consigue que los Bastón, Willian José y Dorca pulan su idea de juego a base de intensidad, no dudes Ranko que la Romareda es una plaza perfecta para hacerte un hueco en el fútbol de primer nivel.

Artículo publicado en dlgrada.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario