La selección
española comienza su andadura hacia la Eurocopa 2016, y no ha podido hacerlo de
mejor manera. Anoche en el Ciutat de Valencia pudimos ver como un equipo renovado le endosó una manita a
la débil selección de Macedonia, manteniendo el estilo y con más de una
cara nueva entre sus filas.
Lo que podía haber
sido un partido trampa ante un rival que, como todos, jugó ante nuestra
selección la baza de esperar encerrado atrás y aprovechar alguna jugada en un
contraataque, una jugada de estrategia o similar para poder marcar un gol, no
lo terminó siendo. Y es que ni Macedonia
puede defender como Holanda o Chile, ni España estuvo al nivel que estaba
mostrando estos últimos partidos.
El estilo no se
negocia. España juega al juego que nos ha hecho campeones de dos Eurocopas y un
Mundial en cuatro años. Como para no darle el crédito que haga falta. Nos
basamos en la posesión, en mover el balón para crear huecos en la defensa
rival, y en la magia y el desborde de los Iniesta, Silva, Cesc y compañía. Y si
a eso le sumas un poco más de tiro, como sucedió ayer, y de velocidad en los
últimos metros, el resultado es un
partido muy asequible para devolver la confianza a este gran grupo.
Ya desde los
primeros minutos, tanto Pedro como Jordi Alba se encargaron de avisar a los
macedonios de que si esperaban encerrados en su área, más de un susto se iban a
llevar con sendos tiros desde la frontal. Mientras tanto, un Cesc en gran estado de forma se bastaba para destrozar las líneas de
defensa con sus pases, y en una de esas llegó el penalti que Ramos
transformó a lo Panenka. O a lo Ramos, que ya van unos cuantos.
Paco Alcácer no
quiso ser menos, y en su debut puso el 2-0 en el marcador y realizó un gran
partido con buenos movimientos dentro
del área que a más de un nostálgico le recordarían a algún antiguo siete de
nuestra selección. Y en el minuto 28 de encuentro llegó el gol macedonio de
penalti, pero ni eso puso nerviosos a los nuestros, que siguieron jugando bien
y remataron el partido con los goles de Busquets, Pedro y Silva.
Para acabar, Del Bosque decidió dar unos minutos a Munir para que realizara su debut, y así terminó el partido. Con una gran fiesta en la grada, que disfrutó mucho con el juego de los suyos, que inaugura con tres puntos la clasificación para la Eurocopa, y con la sensación de que España vuelve a jugar como España. La mejor noticia de cara a afrontar este camino.
Para acabar, Del Bosque decidió dar unos minutos a Munir para que realizara su debut, y así terminó el partido. Con una gran fiesta en la grada, que disfrutó mucho con el juego de los suyos, que inaugura con tres puntos la clasificación para la Eurocopa, y con la sensación de que España vuelve a jugar como España. La mejor noticia de cara a afrontar este camino.
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